sa misma noche descubrió el enigma. El noticiario se hacía eco de la noticia dada al mediodía, pero ahora ampliada;
en relación a la desaparición del nativo que permanecía en coma desde hacía seis años, nos han llegado noticias de hechos similares en otros lugares del mundo, un sacerdote cristiano, en la ciudad de Valencia en España, el cual entró en coma, al parecer, el mismo día que el hombre santo Sioux, desapareció del hospital en el que se encontraba tras seis años en estado vegetativo, nadie sabe lo ocurrido, nuestras fuentes nos indican que en la última visita recibida sus constantes no reflejaban variación alguna de su estado, y nadie en el hospital declara haberlo visto salir del coma. De la misma manera, en la ciudad de Chiang Mai al norte de Tailandia, el jefe de un templo, que al parecer también llevaba en coma seis años, desapareció del hospital donde se encontraba, hasta la fecha las autoridades tailandesas no se han pronunciado al respecto, y mientras este hecho insólito se resuelve pasamos...
¡Dios mío! – exclamo Tarik- tres serán, no cabe duda que ahí están los tres, pero como encontrarlos, España, Tailandia, y este enorme país, se me antoja difícil poder encontrarlos, pero sea como sea no cabe duda, ellos son los tres.
Optó por ponerse en contacto con la redacción de la cadena que había dado la noticia. Al día siguiente consiguió el teléfono de la cadena de tv. y el nombre del jefe de la redacción. A él dirigiría la llamada.
Buenos días tengo que hablar con el señor Clark.
¿Quién pregunta por él? –Respondió la secretaria.
Dígale que soy Samuel, esta esperando mi llamada.
Buenos días señor Samuel, usted dirá que necesita.
Hola señor Clark , ayer dieron ustedes una noticia sobre tres personas que habían desaparecido sin dejar rastro de los hospitales donde llevaban seis años en coma, me gustaría hablar con los reporteros que se hicieron con la noticia.
¿Personas que desaparecieron por las buenas de un hospital en el que se encontraban seis años en coma? Señor Clark me han llamado diciendo que usted necesitaba algo urgentemente, pero de verdad, creo que esto debe ser una broma ¿no?, no entiendo lo que me quiere decir, pues de una noticia así, señor Samuel, no tengo, valga la redundancia “la menor noticia”.
¿Cómo dice?-pregunto Tarik.
Le estoy diciendo que se ha debido usted equivocar de casa, ésta desde luego no ha dado noticia semejante, ¿esta usted seguro que ha sido nuestra cadena? – hubo un silencio, Tarik no quería insistir, sabía que no se da una noticia para luego negarla, se podía moldear el contenido, pero no la existencia, y sabía que no se había equivocado de emisora.
Es posible que me haya equivocado, le ruego me disculpe y le agradezco su atención.
Muchas cosas extrañas había visto desde la reunión con sus dos amigos, como aquellos sueños que se repetían cada vez con más frecuencia en los que se veía a sí mismo en batallas pasadas, como esas visiones en forma de seres bellos y seres horribles que le intentaban hablar o atormentar. A estas alturas, incluso no siendo un creyente devoto según la doctrina, creía, hasta posible, que la noticia sólo hubiera sido dada para él.
En un lugar sin identificar.
Allí estaban los tres, en el lugar más calido y acogedor que hubieran podido soñar, y por lo que podían sentir, no en cuerpo sino en alma o espíritu. Era la primera vez que se encontraban, ya no entre ellos, sino con gente tan distinta, Nube Gris siempre procuró no tratar al hombre blanco, San Rafael, casi en exclusiva, trataba con enfermos y demonios, y Khum Po, no trataba con casi nadie que no fueran sus tres discípulos, aun así, cada uno tenía la sensación de estar unido al otro desde siempre.
Nube Gris fue el primero en presentarse, lo que fue correspondido automáticamente, lo sorprendente era que los tres hablaban un lenguaje puesto en sus bocas por primera vez. Empezaron discutiendo sobre el estado en el que se encontraban, siguieron sobre el lugar donde se hallaban y concluyeron en cual era el final.
Nube Gris hablaba de que habían muerto, lo mismo decía el padre San Rafael, y de igual manera se expresaba el abbot Khum Po.
Nube Gris hablaba de que estaban esperando a Hinhan Sha, San Rafael decía estar esperando a San Pedro, Khum Po dijo que estaban esperando a la Garuda.
Nube Gris hablaba de que iría donde se hayan los Siete Fuegos Sagrados, el padre San Rafael hablaba de ir al Reino, y el abbot Khum Po hablaba de un nivel superior de los 108 existentes.
Así hablaron durante no saben cuanto tiempo, pues en aquel lugar nada parecía indicar que el tiempo corriera, no salía el sol, no se ponía, no habían sensaciones físicas de hambre, sed, sueño, cansancio, pero poco a poco y sin darse cuenta cada uno hablaba en los mismos términos, no había un Gran Espíritu y si, no había un Dios y si, no había un Thep Pon Phrom y si, tampoco había un destino distinto para cada uno, no habían distintas nociones sobre el Creador. Todos descubrieron que cuando danzaban, rezaban, o cantaban lo hacían para agradar, agradecer y comunicar al Mismo, que sus corazones estaban llenos del Mismo y que todos irían, al final, con el Mismo, y cuando esto ocurrió una suave brisa recorrió aquella estancia y Él apareció.
Era un ser en apariencia igual a ellos, no parecía ni más grande ni más pequeño que ellos, no hablaba distinto a ellos, pero no obstante, la sensación de la paz más profunda que traía consigo, hizo que todos supieran enseguida quien era.
Hola Nube Gris, desde el comienzo has cumplido fielmente el cometido encargado, es hora de hablarte.
Hola San Rafael, has creído fielmente en lo que te hable y te has enfrentado al mal y al resto de tus iguales, por eso, es hora de hablarte.
Hola Khum Po, Me entregaste tu vida e hiciste un gran esfuerzo por descubrir, es hora de hablarte.
Los tres habéis estado a punto de ser arrastrados por el mal, os pido perdón por no haberlo visto antes, por suerte para todos, mis guardianes alados han estado alerta por mí, por eso, ahora estáis aquí y no en un lugar que luego os mostrare.
Ha vuestra pregunta de si estáis muertos o no, debo deciros que aquí la muerte o la vida, son términos distintos a los del lugar de donde procedéis. Aquí la muerte es la esclavitud perpetua, y la vida es experiencia que daréis a otros ya que en este lugar se existe mientras exista un Universo que mantener.
Ha vuestra pregunta de donde nos encontramos, debo deciros que estáis en mi casa, y como veis, esta vacía, pues desde el vacío os di a cada uno de vosotros una forma de enseñar y aprender, una forma de creer y practicar, una forma de vivir y evolucionar, pero por desgracia ese vacío se lleno más con ansia de poder que de humanidad.
Nube Gris, a tus gentes os hablo Ptesan Win, a vosotros San Rafael os habló mi propio Hijo, a vosotros Kum Po os habló Buda, y aunque más personas hablaron con anterioridad y posterioridad a ellos, ellos son los que más cerca están, y si esto finaliza bien todos podréis volver a hablar con ellos, ya que en mi casa viven por siempre.
A vuestra pregunta de cual es el final, debo deciros que vuestro final es el principio. Volveréis ha empezar desde el momento en que fuisteis rescatados, y de cómo seáis capaces de actuar dependerá no sólo vuestro futuro, sino el futuro de toda vida y de ese mundo tal y como se concibió.
A la pregunta que os estáis haciendo, debo deciros que si, Yo soy quien todo lo hizo, pero debo deciros que no soy el único, otro hay que también hizo tanto como yo, es quien surgió de la nada y se hizo poderoso en extremo, a ese ser le habéis dado muchos nombres, pero solo tiene uno, Tynoceisa.
Todo lo creado se hizo para la libertad de escoger. Escoger entre lo bueno, lo malo, y la nada, durante años esto siempre ha estado presente y existía un equilibrio, un equilibrio que personas anónimas ayudadas por mis alados lograban siempre mantener, haciendo así que las tinieblas nunca acabaran con la luz.
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