
l Cid, será para unos, un vil comerciante de fidelidades, para otros, el mayor defensor de la cristiandad, para otros, una farsa. Para mi, alguien que con virtudes y defectos como cualquier persona de ayer, hoy y mañana, fue alguien que pudiendo elegir, eligió batirse el cobre perdiendo la vida por ello, alguien que pudiendo elegir, eligió fidelidad a sus principios, alguien que supo mantener orgullo y humildad a partes iguales, sin por ello, perder la dignidad, alguien que, ya fuera por los juglares de la época, ya fuera por los historiadores modernos, o si me lo permites, por sus propias acciones, fue, es y será un hombre particular, en un mundo vulgar. Y sobre las causas que le llevaron a ello, que cada uno reflexione la suya. Hasta donde yo conozco, paso a muchos por el filo de su espada, por la punta de su lanza, y seguro que por los cascos de su caballo, ya fueran moros o cristianos, nobles o plebeyos, pero desconozco si rajaba enemigos derribados para buscar joyas en sus tripas, o si se le apareció el mismísimo Arcángel San Miguel para dictarle su trabajo.
Cid Campeador, Sid Campi Doctoris, Señor docto en el campo de batalla.
Tal vez el personaje mas importante de la historia de España (en lo referente a la Reconquista) y uno de los mas nombrados de la historia en general. Bastante leyenda existe sobre su vida y aventuras, pero también existen algunas fuentes que nos hablan de lo ocurrido en aquellas épocas. La más importante y cercana, ha día de hoy, es La Historia Roderici, existiendo otras referencias como las Crónicas Alfonsinas, los textos Carmen Campidoctoris, el Cantar del Mio Cid, etc, y por parte musulmana, la obra de Ibn Alquama, y aunque esta obra se perdió, otros cronistas musulmanes recogieron en sus obras parte de esta obra, y parte de las hazañas de su peor enemigo.
Seguro que existen más y más textos que hagan referencia a este caballero, pero como esta pagina no pretende ser una fuente de estudio, sino tan solo una mínima referencia, si te interesa saber más de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, tan solo una cosa, búscalos.
Varias cosas no están claras (que importa en realidad), una, la fecha de su nacimiento, se supone que nació entre el año 1045 y el 1050,), aunque algunos datan su nacimiento unos años antes, y la segunda es el lugar del mismo. Ninguna crónica, pergamino, carta o texto de ninguna clase hace referencia a este hecho, al parecer, el hecho de situar su nacimiento en la aldea de Vivar (Burgos), es debido a una carta del rey Alfonso VI en la que éste otorgaba algún privilegio al Cid, así como la obra El Cantar del Mío Cid (hasta donde yo se). Murió en Valencia el verano de 1099.
La historia nacional desde la invasión musulmana hasta la aparición del Cid en el campo de batalla, es cuando menos, un lío, reyes, hijos de reyes, reparto de reinos, nobles, intrigas e intrigantes, fueron lo habitual. Una época aquella, que al igual que la actual, no aporta nada nuevo, y como única diferencia, que las intrigas de antaño se solucionaban en el campo de batalla, y ahora en el campo de la política y la propaganda.
De cómo El Cid, llego a la corte de Fernando I, y de cómo se convirtió en alguien imprescindible para el hijo de éste, Sancho II, será omitido, pero de lo que no hay duda, es de cómo El Cid y Sancho II, Sancho II y el Cid, unieron sus vidas con algo más que simple interés o simple relación de rey y vasallo.
Existía por aquel entonces un círculo vicioso llamado parias. Los señoríos (aquí lo incluyo todo, reyes, nobles etc) cobraban éstas a los musulmanes, estos a su vez, para pagar a los señores cristianos, cobraban impuestos a las gentes cristianas que tenían bajo su taifa (para mi, este menage a trois, era como cobrar directamente a sus paisanos, era como taparse la cara y entre abrir los dedos). Supongo que alguien tubo que decir basta, y no por el asunto económico que ya estaba solucionado, pues “yo te cobro a ti y tu cobras a mis paisanos, todo resuelto” Si somos capaces de ver la política de hoy tal y como funciona, seremos capaces de ver y entender algunas cosas de antaño (y repito, me importa bien poco a quien añores, paso de la propaganda política, esto es solo para un ejercicio de reflexión, luego tu llévalo donde te apetezca, a tu país, a tu autonomía, a tu provincia, ciudad, pueblo o aldea, pues este es un país ridículo donde cualquier cosa sirve para sacar a relucir ideologías baratasl).
Sancho II marcha contra la taifa de Zaragoza, y esto provoca el enfrentamiento con su hermano y es aquí donde se tiene constancia del primer acto en “batalla” (ya tuvo una lucha “que en el futuro le traería una sorpresa” por motivos de afrentas siendo joven), de Don Rodrigo Díaz de Vivar. En este enfrentamiento entre hermanos, El Cid lucho y venció a un noble navarro que las Cronicas mencionan como Jimeno Garcés, y en la misma lucha acabo con la vida de un moro, año 1068, a partir de aquí el Cid portaría el Estandarte de Castilla en su rango.
La desgracia del Cid ( a mi entender ), fue que su fidelidad a las personas era grande, pero más grande aun, era la fidelidad a su palabra y convicciones, esto parece difícil de entender, pero ¿si no fue así? Cómo fue que sirvió y se sirvió, cómo fue que fue querido a despreciado al mismo tiempo y por las mismas personas, al parecer y con el tiempo, esto le hizo conseguir de algunos su lealtad, lealtad pura, sin interés ni tácticas. La lealtad de aquellos que le siguieron años después desde su primer destierro, hasta Valencia, y la de su propia mujer, Doña Jimena, no tiene discusión, aunque para algunos, esto fuera comprado por los botines de guerra, pues con el Cid, casi siempre había botín para repartir.
El Cid, cuenta otra crónica, tuvo que luchar de nuevo por las disputas de los dos hermanos, y de los trece caballeros leoneses que a él se enfrentaron, doce encontraron la muerte (a los practicantes de Muay Thai, ¿os suena esto de algo? ¿ os suena el rey birmano Mangra?, ¿os suena Nai Kanom Tom?). Desconozco si fueron doce o dos, pero lo que parece ser cierto es que venció, es que uno, se enfrento a más de uno.
Rodrigo Díaz de Vivar empleaba una formula, por cierto, muy común en aquella época, esta formula decía algo así:
“Con la ayuda de Dios luchare y ocurrirá lo que Dios disponga”
Tal vez algunos veáis en esto la palabra del Creador “ordenando” pasar a cuchillo a cuantos más mejor.
Primer “roce” con el rey Alfonso VI:
Sancho II fue asesinado, de los manejos políticos de cómo esto ocurrió se puede especular mucho, pero sobre las consecuencias, nada. La primera, Alfonso VI era el heredero del Reino de Castilla, y para poder heredar éste, tuvo que realizar un juramento sobre su no participación en dicha muerte. Este juramento, al parecer impuesto por los nobles castellanos, fue realizado en la iglesia Santa Gadea (Burgos). Siendo el Cid, el Alférez del Reino. Alfonso tuvo que realizar este juramento ante él. Puesto que la nobleza leonesa, por aquel entonces era de mayor rango que la castellana, es de suponer que este acto agradaría poco al rey y a sus nobles, y tener que hacerlo ante un simple vasallo por muy Alférez Real que fuera, no debió de ser olvidado, y el Cid, después de este acto, fue cesado de su cargo. También hay autores que califican este hecho como de mera leyenda. Otros mencionan que era el Cid quien tenía el mayor recelo hacia el rey sobre la muerte de Sancho.
Segundo “roce”:
El Cid se casa con Dona Jimena (si te interesa, busca los motivos de la lucha que siendo joven mantuvo y que dije “el futuro le traería sorpresas”). Puede que te preguntes ¿Dónde esta el problema?, tuvo que haberlo, y muy grande, pues en cuestión de linaje, Dona Jimena era de muy alta alcurnia en comparación al Cid. Que una mujer de la corte, destinada a casarse seguramente con algún rey, acabe casándose con un vasallo, tal vez este hoy tolerado, pero en aquellas épocas tenía que sentar muy mal, pero a pesar de ser vasallo, nadie en la corte leonesa tuvo que olvidar quien era y que representaba en Castilla la figura del caballero.
Primer roce con tropas del propio rey:
El Cid fue enviado a Sevilla a cobrar tributo (parias) y fue estando en esta ciudad, que otro noble llamado García Ordóñez, se encontraba en Granada para el mismo fin. De cómo ocurrieron las cosas no puede saberse, pero García Ordóñez mando su ejército junto con el ejército moro de la taifa, a combatir contra la taifa sevillana. El Cid estaba obligado por ley a repeler cualquier ataque a las taifas “pagadoras”. Partió con su tropa y parte de la tropa de la propia taifa a enfrentarse a moros y cristianos. En Cabra se enfrentaron los dos ejércitos, y de nuevo, el Cid según cuenta la Historia Roderici “el ejército del rey de Granada sufrió una tremenda matanza, tanto en mahometanos como en cristianos, hasta que vencidos huyeron ante Rodrigo” . De cómo dos caballeros al servicio del mismo rey, de cómo siendo su única misión la de cobrar las parias de dos taifas cercanas pero distintas, llegaron a enfrentarse, es una incógnita, o no.
Tiempo después se produce en Toledo otro problema. Los musulmanes atacan varios pueblos y aldeas castellanos. Ante lo cual el Cid reúne un pequeño ejército de entre los suyos y los amigos cercanos. Localizados los invasores se produce la batalla y éstos huyen ante la imposibilidad de hacer frente al reducido grupo del Cid. Posteriormente, los motivos pueden ser varios, el Cid decide que si éstos acampan por Castilla matando a quien se les antoje, ellos tendrían que dar escarmiento, por esto se dirigen a Toledo atacando cuantas fuerzas se encuentra a su paso, y aunque se le atribuye el haber asesinado a mujeres y niños, yo personalmente no me lo creo, pero que lo sepas, de esto y otras cosas el Cid ha sido acusado. No en vano, por este conflicto, el Cid fue acusado de traidor, sanguinario, mercenario……. Fue después de este conflicto que el Cid sufrió un nuevo destierro. Yo comparo esta historia con la de el Rey Taksin y Praya Pichai Daab Hak, rey y vasallo, guerra entre thais y burmas, Pichai Daab Hak fue un héroe, fue alguien que lucho por los suyos, fue un gran estratega y hábil guerrero. Hoy, es alguien que carece de criticas descarnadas, y se le recuerda con agrado por defender a los suyos de aquellos que vinieron de fuera a dañar.
Sea como sea, el Cid, hasta ese momento, no hace otra cosa que conseguir victoria tras victoria, su fama ya corre por todo el país, y para musulmanes y algunos españoles, no existe peor enemigo.
Por si alguna vez te interesa o apetece hacerlo, aquí intentare de manera sencilla, el camino recorrido por el Cid. Como no podía ser de otra manera, la ruta, extraída de documentos antiguos y reestructurada por historiadores modernos, tiene sus lagunas. Estudiar a Menéndez Pidal, o si te atreves y puedes, el propio Cantar, te aportara infinitamente muchos más datos que este sencillo trayecto que os muestro. El trayecto se ira plasmando de la misma manera que todo en esta pagina, por partes.
 |
| |
En Muay Thai (pues esto no deja ni dejara de ser una pagina dedicada a esto), voy a una velada, observo a los promotores; “hoy tendremos buena caja”, observo a los que apuestan, unos; “no me jo…. que aposte mucha pasta”, otros; “haber si hoy me llevo algo”, observo al público; ”unos quieren ver dolor”, otros “un buen combate”, otros “están de paso”, observo a los boxeadores “los veo fuertes, necesitados, orgullosos, con muy mala leche y con devoción por lo que hacen”. Al final, después de observar cómo funciona todo, de todo paso, y me queda una cosa, dos personas luchando y cómo cada uno afronta la lucha.
A partir de aquí, las palabras, “creo”, “hasta donde yo se”, “supongo” etc. serán suprimidas, me da la impresión que me la estoy cogiendo con papel de fumar, y no me gusta, ya debéis saber, que en asunto de verdades o mentiras este no es un buen lugar. Y si en algo me equivoco, no será por mentiroso, será, por mucho que me esfuerce, por inculto.
De cómo la Historia Roderici habla de el anterior destierro.
“Nuestro Señor…. Rodrigo hizo lo que hizo (en referencia a Toledo), para que todos nosotros que nos encontrábamos en tierras musulmanas, fuésemos asesinados y allí muertos, el Rey enfurecido por estas palabras, lo desterró de su reino….”
Así se expresaron los nobles leoneses en este texto y contexto.
El poema Carmen Campidoctoris narra palabras parecidas, cambiando el hecho de ponerse los caballeros en primer lugar, por el de la amenaza de la propia corona por parte del Cid.
El caso es que el Rey don Alfonso siguiendo lo señalado en el Fuero Viejo de Castilla, emplazo al Cid a abandonar las tierras del reino en el plazo máximo de 30 días.
A este destierro le siguieron tanto, los miembros de su casa (a excepción de su mujer y sus tres hijos, Cristina, María y Diego, quedando estos al cuidado de los monjes del monasterio de San Pedro de Cerdeña), como los caballeros que a él se habían unido en la refriega toledana, y de igual manera algunos miembros de la baja nobleza castellana marcharon con él. Pero para el desespero tanto del propio rey como de la alta nobleza leonesa, el paso del tiempo y el camino del destierro trajeron algo para el Cid, la unión de más y más personas a su marcha.
PRIMER SERVICIO COMO SOLDADO DE FORTUNA
Muere al –Mutadir dirigente de la taifa de Zaragoza, y ésta es repartida entre los dos hijos que tenía, al-Hayib y al–Mutamin. Al primero ofreció Denia, Tortosa y Lérida y al segundo Zaragoza, y fue en esta taifa y con al–Mutamin, donde Rodrigo siguió haciendo grande su fama.
La primera lucha se produjo entre al–Mutamin, y el conde de Barcelona y el rey de Navarra y Aragón, Berenguer Ramón II y Sancho Ramírez V (Navarra) I (Aragón) respectivamente.
Ésta se produjo por conseguir la fortaleza de Monzón, cerca de Barbastro, por lo que el Cid saliendo de Zaragoza, no solo venció a los ejércitos allí apostados y hasta allí llegados, sino que una vez conquistada esta plaza, se dirigió a Tamarite de Litera (Huesca), y repitió la misma victoria.
Tras estas victorias al-Mutamin quiso aprovechar el servicio del Cid e ir contra catalanes e ilerdenses, los cuales se habían aliado con las pretensiones de al–Hayib de destronar a su hermano. Tras consejo celebrado entre al-Mutamin y el Cid, el primero siguió el consejo de Rodrigo y por el cual, al–Mutamin entregaría dinero a su hermano y así no tener que enfrentarse en batalla.
El Cid envió mensajeros para negociar con los condes catalanes y al- Hayib para que estos retiraran el asedio al que sometían al castillo de Almenar (Soria). La respuesta fue negativa y el asedio continuo.
La lucha se hizo inevitable, pero existía un problema, el número del ejército catalán y moro era muy superior al moro y el del Cid. La táctica se hizo de nuevo necesaria, y ésta trajo como resultado la victoria del Cid y el apresamiento de entre otros, del mismo Berenguer Ramón II.
Entre esta batalla y la siguiente se llevo a cabo un encuentro entre el rey Alfonso VI que acabo mal.
De regreso a Zaragoza, el Cid cedió a las pretensiones de al- Mutamin de atacar tierras de Aragón, la Historia Roderici nos dice:
“el rey al-Mutamin ordenó a Rodrigo que reuniera a los soldados y entrase con junto con él en tierra de Aragón, con ánimo de saqueo, lo que así se hizo. De esta manera depredaron la zona aragonesa y se apoderaron de sus riquezas y sus habitantes. El rey Sancho se encontraba por aquellos días presente en su tierra y en su reino, pero no se atrevió a resistir al Campeador”
Todo esto llevo a al-Mutamin a pensar que podría ser más fuerte y conquistar más territorios, cosa que con la ayuda del Cid se había demostrado muy posible. La idea del rey moro sería tener una salida al mar.
Esta vez la misión del Cid era luchar contra las tropas de al-Hayib, exclusivamente tropas moras, en las fronteras leridanas. Allí fue el Cid y la Historia Roderici nos cuenta:
“Rodrigo Díaz entró por tierras de al-Hayib, hermano de al-Mutamin, y las saqueó, infringiendo en ellas grandes daños y destrucciones, sobre todo en las montañas que son llamadas de Morella… atacó hasta el mismísimo castillo de Morella causando a dicha fortaleza grandes daños”
La siguiente misión del Cid fue la de fortificar la fortaleza de Olocau (actualmente en el interior de Valencia). Esto hizo que al-Hayib solicitara ayuda al rey Sancho Ramírez, ayuda a la que éste accedió. El Cid, ante esta situación, mando una misiva al rey cristiano invitándole a pasar por sus tierras en paz, y así, él mismo cedería parte de sus hombres para acompañarle. El resultado fue una nueva lucha y una nueva victoria con numerosos nobles hechos prisioneros.
Los años siguientes son de gran trascendencia, la muerte de al-Mutamin, más desembarcos almorávides (1086) debido a la toma de Toledo por parte del rey Alfonso VI. La derrota de Sagrajas (mismo año), donde el rey Alfonso VI perdió ante Yusuf ibn Tashfin y donde esta perdida supuso algo más que una simple derrota. Entre otras cosas, supuso un frenazo radical en la reconquista y una unión más fuerte entre almorávides.
Previo al desembarco almorávide, Alfonso puso sitio a la taifa de Zaragoza, y lo que no se encuentra en las crónicas, es que el Cid interviniera en modo alguno contra el rey. Este sitio acabo cuando llegaron noticias del desembarco almorávide antes mencionado.
Si bien la batalla de Sagrajas supuso un grave revés, también supuso el encuentro entre el rey Alfonso y el Cid. De este encuentro el Cid salio muy fortalecido, ya que el rey le dio varias fortalezas y tierras.
Me gustaría hacer un pequeño comentario antes de continuar con la vida del Cid.
En estas, como en otras historias de guerras y batallas, puede quedar un poso de racismo. Hace poco recibí el grato correo de un suramericano afincado en España, me decía que los españoles éramos algo racistas con lo musulmán. Yo no puedo hablar por boca de nadie que no sea la mía, pero en esta página, el sentimiento racista está desaparecido, no existe.
Sobre el asunto del racismo podrían escribirse cientos de paginas, todas ellas innecesarias e inútiles, pues solo hay una cosa cierta, allá donde ocurra el hecho del nacimiento, a todos nos engendra una madre, todos nacemos iguales, después, el camino es largo.
Hace más de dos mil años mi señor Jesús de Nazaret entró en Jerusalén entre hojas de palmeras y alabanzas a lomos de un burro, horas después arrastraba una cruz hacia la cima del monte. Muchos de los que alabaron su llegada, ahora escupían, gritaban, maldecían, apedreaban. ¿Consiguieron unos pocos sacar a relucir el racismo de muchos?
Hablo con algunas personas sobre estas cosas, unas me dicen que descendemos del mono, otras no tienen opinión al respecto y otras me dicen que todos somos hijos de Dios. Yo quiero creer que así es, pero he visto y vivido cosas que me hacen dudar, quiero creer que todos somos Sus hijos, y que mi señor Jesucristo no estuvo entre nosotros para nada, pero a veces me pregunto si el Demonio no tendrá también sus propios hijos y Dios no hace nada al respecto, y es entonces cuando me veo hecho un racista, y ese es el único racismo que aquí podrás encontrar, el que me merecen, los políticos tríleros, los propagandistas ideológicos, los asesinos, violadores, traficantes de personas y gente de semejante ralea, sean moros o cristianos, rojos, negros, amarillos o blancos, ricos o pobres. Sólo Él fue capaz de algunas cosas, al resto solo nos queda aprender un poco de aquello que Él intento enseñar.
Y por si interesa, a las pocas personas que lean estas palabras, ya sea para agradecer, ya sea para criticar, ya sea para insultar, diré que mi único referente cristiano es Él, ni el Cid, ni Ricardo Corazón de León, ni Tatanka Yotanka, ni Saladino, ni tantos otros, son referentes para mi en cuestiones de fe, aunque lo sean para otros, si se entiende esto se entenderá mejor lo aquí escrito.
He visto fragmentos de programas de moda donde se burlan, insultan y humillan todo lo que huela a cristiano, llegando, desde quemar un crucifijo en una sartén (como el que fríe un huevo), hasta colocar condones en la cabeza de sacerdotes. Todos los allí presentes reían las gracias de unos pocos, esto causa dolor, por eso se hace, pero no por ello siento deseos de pasar a cuchillo a nadie, mi fe no esta hecha para descargarla sobre estos bobos que resudan rencor y expanden su barata ideología, por eso, aquí, en esta pagina, cuando se habla de guerras y guerreros no se habla de fe, se habla de personas, personas excepcionales, personas que no rieron las gracias del resto, personas que no siguieron los designios del resto, personas que se mantuvieron fieles a sus propias convicciones y que se vieron obligadas ha hacer algo, que a buen seguro, no habrían hecho de haber tenido la oportunidad de vivir una vida tranquila. El Cid, a mi manera de entender, estuvo tanto con moros como con cristianos por una razón, porque, manteniendo su propia fe, se fijaba más en las personas que en los credos, y rezándole a Cristo, se sentaba en la mesa junto con los que rezaban a Alá, pero esta es mí razón, la de otros es, simplemente, que era un mercenario.
Hoy ya no existen héroes, las guerras, el crimen, las catástrofes naturales etc, siguen hoy igual que ayer, pero a nadie, ni dirigentes ni medios se les ocurrirá nunca hablar de las hazañas de alguien que vista uniforme o porte placa, si un civil salva la vida de alguien será exhibido hasta la saciedad ( lo que no es malo ni mucho menos), pero si quien lo hace, representa “el mal” de la guerra, ya sea contra el fuego, ya sea contra el crimen, ya sea contra los genocidas, mejor ni mencionarlo, o como mucho, una mera pasadita.
En esta pagina ni se ensalza la guerra, ni se añora la vida caballeresca, hay que ver lo que queda después de una refriega para darse cuenta que la guerra no es motivo de halagos, aunque en ocasiones, algún genocida cargado de ideología y poder ponga en jaque al resto, y el resto se una para pararlo. Hoy los héroes, que se cuentan por millones, son aquellos que en el día a día luchan por sacar su vida y la de sus familias adelante, y lo intentan hacer sin pisar nadie, así que, si después de mis palabras se sigue viendo racismo en esta pagina, será cosa de cada uno.
<< volver
|