Historia  
 
 
 
 
 
 
 
 

 

na vez un grandísimo Maestro me dijo ¿Qué haces?, la mística no es tu camino, tu camino es éste.

¿Qué camino es ese?; tan sólo, el de intentar hacer cosas que traigan única y exclusivamente sabiduría, orgullo y honor, incluso en estos tiempos donde devoras o eres devorado y el comportamiento sucio está a la orden del día.

La Escuela esta abierta a muchas personas, también está cerrada a muchas otras. Aquellos a quien estas cosas no le gusten, no las quiera, o no crea en ellas, no encajara bien en ella.
He aprendido muchas cosas de hombres sabios de uno u otro continente, hombres que viven por y para El Gran Espíritu, por y para El Buen Buda, por y para mi Señor Jesucristo, de todos aprendí sólo cosas buenas, pero mi fe no cambió, y mi alma fue, con, y sin ellos, cristiana, no me avergüenzo de ello, así que ellos se alegraron de no tener a su lado a otro más que fuera “rojo por fuera y blanco por dentro”. Esto es parte de ese sano orgullo, al que hago referencia.

Hoy en día, esto, o está fuera de lugar, o se convierte en una radicalidad extrema, encontrar el equilibrio es lo que puede hacerte fuerte, pero también se corre el peligro de confundir fortaleza con extremismo, o peor, en iluminación extrema, esto es algo en lo que se debe pensar a lo largo de todo el camino, claro, si es que escoges comenzarlo.

Este pequeño esquema es el espíritu de la Escuela, un espíritu que hay que leer con los ojos, con la mente y con el corazón, sólo así la Parábola o el enigma adquiere significado. Yo quiero que la gente tenga fortaleza física, una mente abierta y un espíritu limpio, esto es muy importante en alguien que va adquiriendo conocimientos de lucha en Muay Thai, pues de lo contrario, podría utilizar lo aprendido con un fin contrario de lo que para mí es su esencia, “defensa y crecimiento”.

Llevo años viendo como esto de la religión se ha convertido en un remix, si lo que lees ahora te lleva a este convencimiento, te diré que nada más lejos de la realidad. El hecho de poner cosas ajenas a mi Fe, es debido al profundo respeto que siento por algunos hombres, es debido a que carezco de la vanidad suficiente como para creerme que Dios se nos presentó a todos por igual, y es por que tengo la humildad suficiente como para tener amigos que rezan o cantan al Buen Buda o al Gran Wakan Tanka, y aun así, solo tengo un Maestro, solo tengo un guía en mi alma, mi Señor Jesucristo, quien me enseñó que tan mala era la falsa modestia, como el falso orgullo.

 

“El Señor es mi pastor,
nada me falta:
 en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.
 Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas una mesa ante mí enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
 Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término”

Tunkashila ( El Creador)
El Creador nos recuerda que las bendiciones se cuentan por la manera en que elegimos verlas.
1-Cualquier cosa que traiga una sonrisa a tus labios, alegría a tu corazón o ligereza a tu paso es una Bendición.
2-Cualquier cosa que haga tu vida más cómoda, aligere tu carga o traiga calor a tu hogar es una Bendición.
3-Cualquier cosa que apoye a tu cuerpo, aumente tu resistencia o abra tu corazón es una Bendición.
4-Cualquier cosa que te haga mirar más profundamente, expanda tu comprensión o aumente tu compasión es una Bendición.
5-Cualquier cosa que ponga a prueba tu fuerza, fortalezca tu compromiso o te obligue a crecer es una Bendición.
6-Cualquier cosa que te recuerde cuán preciada es la vida y te enseñe a atesorar tus Relaciones es una Bendición.

El Buen Buda
1- Principio de práctica de abstenerse de quitar la vida.
2- Principio de práctica de abstenerse de tomar lo que no ha sido dado.
3- Principio de práctica de abstenerse de una conducta sexual desviada.
4- Principio de práctica de abstenerse de hablar falsamente.
5- Principio de práctica de abstenerse de tomar sustancias embriagantes.

Para finalizar, si te preguntas o crees que “mucha fe pero fíjate, está enseñando a pegar”. Yo tal vez pueda aclararte algo; no, no enseño a pegar, enseño a pelear, y en cuanto a la Fe y la pelea te diré, hace mas de mil años algunos cristianos se vieron obligados a subir a caballo y enfundar una espada con el “único” propósito que el de proteger a los suyos. Esto ha ocurrido siempre, en muchos lugares y con gentes muy distintas, la Fe no esta hecha para pelear, pero pelear siempre ha sido parte del ser humano. Entre lo “simple” y lo “sencillo” existe un largo camino, entre lo que fue y lo que es, también.